
El Barrio de Salamanca es, desde hace más de un siglo, la dirección más deseada de Madrid. Aquí trabajamos con edificios señoriales que merecen una segunda vida a la altura de su historia.
Proyectado en el siglo XIX por el marqués de Salamanca, el barrio nació con una idea muy clara: calles anchas, manzanas regulares y edificios de gran altura de techos pensados para vivir con holgura. Ese trazado sigue siendo hoy su mayor virtud. Serrano, Velázquez, Lagasca, Claudio Coello o Príncipe de Vergara ordenan un tejido urbano tranquilo, arbolado y perfectamente conectado, en el que conviven residencias familiares, embajadas, galerías y el comercio de lujo más reconocible de la ciudad.
Lo que convierte a Salamanca en una zona prime no es solo el prestigio de su nombre. Es la combinación de una demanda constante —nacional e internacional— con una oferta limitada de vivienda de calidad: apenas se construye obra nueva y el parque edificado es histórico, por lo que cada rehabilitación bien ejecutada tiene un valor difícil de replicar. A eso se suma una excelente red de servicios: colegios, clínicas privadas de referencia, restauración de primer nivel y una movilidad cómoda hacia el resto de la capital.
El tipo de vivienda que encontramos aquí es muy reconocible: pisos exteriores de entre 100 y 300 metros cuadrados, con techos altos, molduras originales, grandes ventanales a calle y una distribución clásica de recibidor, salón en fachada y dormitorios interiores. En los inmuebles más señoriales aparecen también áticos con terraza y plantas nobles con balconada corrida. Son casas con una arquitectura de base excelente, pero con instalaciones y distribuciones que responden a otra época.
Ahí es donde entra nuestro trabajo. En Lishome intervenimos respetando lo que da carácter al inmueble —carpinterías, molduras, proporciones— y modernizamos por completo lo que no se ve: instalaciones, aislamiento, climatización, iluminación y domótica. Abrimos las zonas de día, ganamos luz natural, integramos cocina y salón cuando la vivienda lo permite y elegimos materiales naturales que envejezcan bien. El resultado son hogares atemporales, cómodos de habitar y preparados para las siguientes décadas, en el barrio más estable del mercado madrileño.
Cuéntanos qué necesitas —superficie, número de dormitorios, plazos— y te informamos de lo que tenemos en marcha en la zona y de lo que está por llegar.